Qué hacer cuando una opinión se disfraza de riesgo de negocio.
Cuando una opinión se disfraza de "riesgo de negocio" Una idea entra a una junta clara, valiente y bastante bien peinada. Sale seis reuniones después con: — tres objetivos adicionales;— dos públicos que nadie había mencionado;— una frase “más segura”;— siete comentarios incorporados para que todas las áreas se sientan incluidas;— y el carisma de una circular administrativa. Nadie la rechazó. Al contrario: todos ayudaron. Y ese fue precisamente el problema. Eso tiene nombre: sabotaje...